Tinselcity

¡Esta es una revisión vieja del documento!


El Alemán

Un día estaba hablando con Fortress. Yo llevaba algún tiempo buscando una forma limpia de poner un poco de orden en el uso de columnas “custom” en el componente de listados que teníamos. Más que nada porque hacer una columna con un contenido “especial” suponía -en aquel momento- repetir un montón de código innecesariamente y encima tocar en tres o cuatro ficheros que a. ya eran bastante enormes y b. eran comunes a toda la aplicación.

Lo curioso es que casi todos los tipos de columna nuevos que habían creado eran… básicamente lo mismo. Cambiando un literal aquí o un número allá. Pero por lo demás casi idénticos. Yo no sólo quería hacer algo más limpio y sencillo que evitara un trabajo innecesario sino que intentaba también comprender cómo y por qué se había llegado hasta la situación actual. Hay un Arquitecto, ¿no? ¿No os ayuda Anfang con este tipo de cosas? Es un tema que afecta a un componente base fundamental en toda la aplicación…

El problema es que… Mira, a Anfang la mayoría de las veces le llamamos El Alemán. Habla y habla, pero no se le entiende nada.

No sería la única vez que alguien del equipo me daría esta explicación. Era muy evidente que Anfang no comunicaba con el equipo y no necesitaba que nadie me lo dijera para verlo. Bastaba hablar con él cinco minutos. No era este el único problema que tenía.

El proyecto es mío

Un mal relativamente frecuente entre cierto tipo de desarrollador es el de creer -y actuar según esa creencia- que el proyecto es suyo. Tienden a apropiárselo de diferentes modos, aunque principalmente a nivel técnico. Anfang era de estos.

De hecho, Anfang asumía con total naturalidad que el proyecto era suyo y que el resto solo estaba ahí para hacer lo que a él no le apetecía. Pero además es que el resto lo asumía de la misma forma. No sólo esos que declaraban abiertamente que no se le entendía nada, sino también los que, aunque tampoco le entendían, no lo declaraban. Los propios gestores del proyecto también. Ni le entendían, ni hacían nada en absoluto por enfrentarse lo más mínimo a los caprichos de Anfang. “Hemos intentado alguna vez que delegue, pero no lo hemos conseguido” - decían.

Esta apropiación llegaba a extremos como bloquear el repositorio de código durante varios días porque tenía que hacer unas cosas; así, sin más explicación. También actualizaba versiones de herramientas sin decir nada. O se guardaba en su propio ordenador otras herramientas para que sólo él tuviera acceso a ellas, o simplemente para que solo él supiera qué herramientas eran.

Este afán de secretismo técnico lo había extendido un poco hacia los gestores. A veces les pillaba discutiendo algún próximo cambio o algún futuro objetivo o lo que fuera y les oía decir cosas como “De esto no les digáis nada al equipo” o “Ya les iremos dando información a los que la necesiten y según la vayan necesitando… pero lo mínimo, eh”. Reconozco que, en parte, esto se debía a que en el equipo había más de uno y de dos muy dispuestos a llevar la contraria en todo. Pero el motivo principal era, sin duda, mantener un control estricto sobre el proyecto.

Experiencia y conocimiento

De Anfang escuché, en general, dos descripciones. Por un lado, algunos le describían como un genio, un portento, una eminencia. Otras descripciones, sin embargo, tenían cierta diferencia sutil: “Debe de saber un montón, seguro”.

Según pude comprobar personalmente, la realidad era bastante distinta.

Anfang, por encima de otras categorizaciones, bastante chapuza. Pero escondía esto detrás de su hablar en alemán y, por supuesto, del estatus conseguido. Se imponía en cualquier decisión empezando a soltar “palabras complejas” sin demasiada relación con el tema y generalmente inconexas. Cuando esto no era suficiente, entonces simplemente posponía la discusión y luego aprovechaba para aplicar su decisión de forma preventiva antes de que volviera a surgir el tema.

Su conocimiento técnico real era absolutamente decepcionante para alguien en la posición que ocupaba. Después de un par de discusiones con él en las que él mismo se acabó dejando sin ningún argumento real, empezó a evitar hablar conmigo de ningún asunto más.

WiP