Tinselcity

Cosas aprendidas

No sé si es una tendencia natural o por qué viene motivada, pero de algún modo existe una tendencia de la gente a contar cosas que han aprendido. A veces bonitas, a veces útiles, a veces duras, a veces…

Yo he aprendido cosas, claro. Una que he aprendido en los últimos años es a callarme. He aprendido que la enorme mayoría de las veces, no hace falta que diga nada, no es útil que diga nada, no sirve para nada que lo diga. Que la mayoría de las veces nadie lo va a escuchar, y que si alguien lo escucha, casi nunca lo apreciará.

Por eso escribo. Escribo cientos de cosas. Cientos de emails, de comentarios en webs, en redes sociales, de pensamientos aquí en mi web. Decenas de miles de palabras, quizá más, que inmediatamente borro sin guardar, que desaparecen sin que nadie las lea. Por eso, también, a veces abro la boca y luego la cierro sin haber dicho nada.

Podría pensar que esto me ha hecho apreciar más las cosas que sí que digo, que ha hecho que esas pocas cosas sí se escuchen con más interés. Pero tampoco sería cierto.