Nonsense

El otro día me despidieron.

Podría hablar mucho sobre ese tema, pero seguramente no ayudaría a nadie. Así que prefiero hablar sobre algo que ha pasado después, provocado por esa situación, pero no relacionado directamente con ella.

El caso es que de forma casi inmediata y sin pensármelo mucho, empecé a mandar el CV a unos pocos sitios. No muchos; alguno que había pensado o que me sugirieron. Me despidieron el viernes, pues el sábado por la mañana ya había enviado alguno. De hecho, pasado el fin de semana y un par de días más, ya había hecho alguna entrevista.

Pero luego ha llegado el otro viernes y me he parado un momento a pensar. Más aún, a dejar de pensar un poco. Y pocas cosas hay mejores para eso que hacer un poco de carpintería. Dicho y hecho, he cogido unas tablas y me he puesto a empezar un proyectillo corto que quería hacer desde hace algún tiempo. Ya lo enseñaré cuando lo termine (si me acuerdo xD).

(De hecho, me he parado dejando de lado cosas que debería haber hecho… como una “prueba de código” de unos mapas que me pidieron en una de las entrevistas. Pero… es que… bah, era muy aburrida y yo necesitaba esta pausa.)

Trabajar con madera es realmente agradable. En general siempre recomiendo a programadores y similares, que hagan algo de trabajo manual o creativo. Pintar, arreglar cosas (cosas físicas), mantener el coche a punto… Lo que sea, algo manual y físico. Pero la madera en concreto es muy agradable porque puedes hacer muchas cosas con ella y a la vez lleva un trabajo mecánico de paciencia que relaja bastante. También es agradable de manejar.

Lo hago a ratos, lo reconozco, porque me interrumpo para hacer una tortilla de patatas con chistorra o para salir a dar un paseo o a hacer algún recado divertido como ir a la ferretería. Esto no es óptimo del todo para no pensar. Hacer tortilla sí. Pero lo de dar un paseo inevitablemente invita a pensar. Y bueno, he pensado en la madera, en trabajos manuales, desarrollo de software y eso que llaman software craftmanship.

No sé, pero creo que a algunas de estas personas que promueven el “software craftmanship” o que participan en el movimiento o lo que sea, les vendría bien, alguna vez, trabajar con madera.

Ojo, que ese movimiento tiene algunas cosas que me parecen positivas. La apreciación del trabajo bien hecho, la preocupación por el aprendizaje… En fin, esas cosas me parecen bien. Lo que me hace dudar quizá es la propia metáfora en sí. Cuando haces un trabajo artesano real, te das cuenta de que las cosas son muy diferentes al desarrollo de software. Lo mismo me pasa con ese otro enfoque de “ingeniería de software”. Sí, tiene cosas positivas, pero no creo que la gente que usa esa expresión sepa realmente lo que significa la ingeniería. Quizá me estoy fijando demasiado en los nombres y en las metáforas. Pero es que hay quien luego se toma esos nombres y esas metáforas demasiado literalmente, y no creo que eso sea bueno. Pero sí, puede ser que me esté fijando demasiado en los nombres y las metáforas.

Quizá es peor. Quizá estoy derivando demasiado hacia ideas demasiado filosóficas, demasiado abstractas. Como esa de que “arquitectura es tomar decisiones”. Hmmm… quizá realmente necesito algo de descanso.

(Nota mental: Este pensamiento ha quedado interrumpido. Retomar dentro de unos días.)