Tinselcity

Hace ya muchos años, Barbie se quejaba de lo difíciles que eran las matemáticas y proponía ir de compras. Como es natural, surgieron las protestas. 26 años después, pareciera que los programadores hubieran crecido escuchando a Barbie a todas horas.

Programming is hard; let's go shopping

La historia de la Barbie cabezahueca derivó con el tiempo en la expresión del título, “X is hard; let's go shopping”, usada principalmente para señalar y ridiculizar las actitudes que pretenden “arreglar” los problemas difíciles a base de ignorarlos.

El problema es que, mientras la expresión simpática se establecía en mayor o menor medida, parece que muchos no captaban el sarcasmo y la actitud realmente se iba implantando entre muchos programadores como una forma aceptable de hacer… o más bien de no hacer las cosas. Hay muchos ejemplos, y en diferentes ámbitos. Hay ejemplos puramente técnicos, otros organizativos… otros parecen poco más que una pataleta de niño pequeño.

Los ejemplos se muestran en diferentes formas. Está el caso directo e idiota del “movimiento Estimating is hard; let's go shopping”, que es poco más que una forma cobarde de pretender refugiarse en la masa para evitar tener que enfrentarse a la realidad. Porque la realidad es que hacer estimaciones es necesario, porque es necesario conocer, en alguna medida, el coste y el valor de las cosas para poder saber si merece la pena llevarlas a cabo. Pero como los programadores han decidido ignorar por completo el coste de las cosas a la vez que exageran el valor de lo que ellos hacen, entonces se entiende que es normal que no quieran hacer nada que saque a la luz esos costes.

También hay casos mucho más técnicos y específicos. Particularmente ridículo me parece el relacionado con la C de CSS, que se traduce en un montón de intentos de evitar a toda costa tener que pensar en la herencia de estilos. Que también ocurre parecido con la herencia en general. La herencia es mala, no la uses nunca jamás. Y con otras docenas de cosas. “Esto es difícil, mejor no lo usemos nunca jamás.”

A veces es más sutil o parece más razonable. Cosas como “no hacemos bien las reuniones y perdemos mucho tiempo: no volvamos a hacer reuniones nunca”. ¿Cursar unos estudios completos es duro y requiere tiempo? No te preocupes, haz un bootcamp intensivo y en un par de meses a correr porque en realidad ya aprenderás sobre la marcha. ¿Has terminado abusando de cierta herramienta que tiene un uso concreto? Esa herramienta es mala, no la uses nunca.

Pero el problema es siempre el mismo. Lo único que están haciendo con todas estas cosas es decidir que como algo es complejo o difícil o requiere un cierto esfuerzo para hacerse bien, pues lo mejor es simplemente no hacerlo en absoluto. El resumen es “Thinking is hard; let's go shopping.” y lamentablemente es una actitud general que he visto en demasiados programadores.

Y es triste. No encuentro otra palabra para describirlo. No me enfada, me entristece. Porque es un refugio cobarde e hipócrita que se disfraza de “alternativa” con etiquetas chulas y modernas, con la apariencia de estar haciendo algo, cuando en realidad se trata de hacer cada vez menos.

Teen Talk Programmers… Meh.