Nonsense

Buscando el trabajo adecuado

De nuevo me encuentro buscando trabajo (guiño, guiño xD) y de nuevo me encuentro con las mismas historias. Algunas cosas apenas cambian. Y es probable que en cierta medida algunas de estas cosas sean mi culpa, pero no creo ser tan especial como para no pensar que son las empresas las que, en su mayoría, no saben buscar programadores.

Mi aproximación a esto es siempre mantener la calma. Por suerte, soy bastante capaz de sobrevivir un tiempo razonable de mis ahorros o de lo que me pueda aportar la prestación por desempleo en su caso. También soy muy capaz de seguir trabajando fielmente donde esté, aunque mientras esté buscando otra salida. Esto depende un poco de cada persona y situación, claro, pero creo que mantener la calma es muy importante. La decisión de aceptar un empleo no es, para mi, una decisión trivial. Sé que no para todo el mundo es así, pero yo personalmente busco una experiencia que tenga sentido y para eso, independientemente de lo que ocurra después, necesito pensar en un empleo como una decisión a largo plazo, algo que voy a hacer durante, probablemente, los próximos 3-5 años.

No siempre ha sido así, y no todo el mundo lo hace. Yo mismo puedo saltarme esta idea en un momento dado, pero por lo general, incluso cuando sé que la probabilidad de que cierto empleo dure menos que eso es alta, me ayuda bastante mantener una perspectiva con ese plazo.

Sinceridad con una pizca de desconfianza

Me hace gracia que la mayoría de la gente desconozca el poder de la sinceridad como estrategia. Bueno, la verdad es que es un tanto triste ver que todo el mundo se sorprende cuando eres sincero. Parece que esperen que mientas. Y eso no sólo le da una peculiar fuerza a la sinceridad, sino que lo hace todo a la vez más sencillo y más divertido.

¿Ya has acabado? ¿Qué te ha parecido nuestro test? ¿Complicado?
Bueno, ha habido una pregunta chorra que no me acordaba y la he buscado en internet.

Oh. Ah.

Y ¿si hacemos new F.bind(x) qué valor tiene this?
La verdad, sin probarlo ahora mismo no tengo ni idea, pero… ¿por qué haces eso? Si yo hiciera eso me parecería razonable que el resto del equipo me diera una paliza.

Uhm, bueno… sí… ya… claro… No parece buena idea, no.

Por otra parte, ser completamente sincero te hace más fácil distinguir cuando los demás no lo son. No sé cómo funciona esto, pero es algo que he notado experimentalmente. Quizá es que tu sinceridad hace que a los demás les cueste más no serlo. En cualquier caso, hace que se les note si no lo son. Y es interesante mantener esa pequeña pizca de desconfianza. No hay que llegar al cinismo ni a no creer lo que te digan, claro. Pero si hay que mantener un cierto ojo crítico con las cosas que te estén contando.

Sobre todo porque la mayoría de las veces vas a estar tratando con alguien que aunque podría querer encontrar el mejor candidato o candidata, inevitablemente va a tender a querer encontrar uno, pronto. Los procesos de empleo se alargan, la gente se cansa de repetir las mismas cosas y tener que hacer otra entrevista más y todo eso. Así que, si les interesas, intentarán convencerte. Te contarán toda una serie de bondades y ninguna pega. Te prometerán genéricos poco tangibles. Un ambiente muy dinámico. Un equipo muy técnico. Formación continua. Una posibilidad de aprender mucho…

No tiene por qué ser mentira nada de esto, claro. Pero en el fondo todos sabemos que esto es lo que se dice siempre independientemente de lo real que sea.

Recuerda siempre para qué estás aquí

El segundo consejo que puedo dar es este. En un proceso de selección, desde el primer email o llamada telefónica hasta la última entrevista y posible oferta, estás buscando algo. Ten claro siempre qué es.

Yo personalmente busco algo que me satisfaga a diversos niveles. Por ejemplo, nunca me ha importado excesivamente la oferta económica (dentro de unos márgenes, obviamente). Y valoro mucho más unos tipos de formación por encima de otros. Es igual. Tú valorarás otras cosas, las que a ti te interesan.

Lo importante es que a lo largo de un proceso de empleo, te ofrecerán muchas cosas y tú tienes que tener claro cuáles son las que te importan y cuáles no. Porque, normalmente (en circunstancias razonables), no quieres cualquier empleo. Quieres un empleo que te dé lo que buscas. Igual que la empresa no va a querer a cualquier candidato sino a alguien que “encaje con lo que buscan”, tú debes tener bien claro que no te interesa cualquier empresa o cualquier puesto. Y lo más importante que debes recordar es que no pasa nada por rechazar una oferta que no te convenza.

Hace unos días me daban este argumento cuando comentaba yo que prefería trabajar para un cliente final que para una consultora.

El 20% de nuestros empleados al cabo de 4 años terminan trabajando directamente en el cliente

Y el problema es que eso, a mi, no me aporta nada. En 4 años pueden pasar muchas cosas, incluso olvidarnos de esa frase. Luego es una apuesta que no me aporta nada ahora y nada dentro de 4 años. Por no hablar de que un 20% tampoco es que dé mucha garantía de nada. Sea lo que sea lo que buscas, es importante saber evaluar estas cosas. Y sobre todo tener claro que a lo mejor algunas carencias se pueden compensar, pero que hay otras que no.

No pretendo implicar nada malo, pero personalmente no me interesa trabajar en una red social para contactar con mujeres de Europa del Este.

Pagamos muy bien.

De nuevo, calma

Creo que al final todo debería resumirse en tener calma. Debes saber apreciar que este es un sector afortunado, con bastante demanda de forma continua. Por tanto, dentro de lo razonable, no hay que tener miedo por descartar ofertas que, incluso siendo buenas ofertas, no sean lo que estás buscando.

Yo a veces recomiendo ofertas a personas conocidas, ofertas que yo he dejado pasar. No es una hipocresía ni que yo me crea mejor que esas personas. Es precisamente que considero que la oferta puede ser buena y que a ellos les puede encajar en detalles en los que a mi no me ha encajado. No necesariamente la he rechazado por algo malo. Es como hace unas semanas, cuando me despidieron de idealista. A la vez que sentía la decepción y desilusión, no tuve problema en asegurarle con toda sinceridad a dos personas que habían entrado recientemente al equipo que, sí, que aquel es un buen sitio, que de verdad seguía pensando que les podría ir muy bien allí. Porque lo pensaba, porque que sea bueno o no, no es lo mismo que que sea adecuado para mi.

Pues de esa misma forma, es importante tener claro que puede haber ofertas que consideremos que son buenas y aún así no tener reparo en descartarlas si no son lo que buscamos. Calma. Ya habrá otras ofertas que se adecuen mejor a lo que necesitamos.